Navidad :(
No odio la navidad, ni tampoco la amo, simplemente me es indiferente, pero... indiferentemente triste
Creo que las estadísticas de suicidio y depresión se elevan a una cifra impresionante esta temporada, cuando se supone que debe de ser una fecha alegre y llena de armonía (o al menos eso dice el guión) pero creo que eso es pura mercadotecnia, porque en mi caso, bueno, no me siento alegre ni llena de armonía, si no más bien con ganas de darle una patada a todo mundo e irme a dormir.
Navidad... trae mis más deprimentes recuerdos (pero creo que eso ya lo había mencionado)
El año pasado tuve la peor de las peores, todos estábamos reunidos en la sala (papás, hermana, primos, tíos odiosos y gato) no éramos tantos, cuando se acercaba la hora de abrir los regalos, los que teníamos las ansias a flor de pieñ éramos dos personas, mi primo que tiene 5 años y yo.
Él por las ganas de abrir su regal0 y ver si le habían traído su Bob Esponja de peluche, yo acosando al teléfono, esperando a que sonara, igual que mi primo, yo también esperaba un regalo, pero un regalo de grandes, es decir, no quería absolutamente nada material, sólo esperaba esa llamada de una de las personitas más especiales que tuve en mi vida.
Pero no.
Esa noche hubo varias lágrimas en mi casa, las de mi primo, que se sintió sumamente decepcionado al ver que le habían traído... ropa (y también ¿que niño se emociona con ropa?) y yo, que nunca oí sonar el teléfono, aunque supongo que fuí más discreta, sólo tomé mi regalo y me encerré en mi cuarto, ahí donde no es forzoso sonreir cuando la tristeza lo ha invadido a uno.
Y extrañé... extrañé esos años pasados cuando mis preocupaciones eran si me tocaría un juguete lindo y unos cuantos dulces, cuando era tan fácil ser feliz en navidad, cuando abría los regalos que me daban mis papás y los reyes magos, cuando rompía las piñatas y nos aventábamos por la fruta y los dulces.
Pero ya ni siquiera podía pensar en eso, mi única preocupación era si él estaría bien, si estaría bueno, todavía en este mundo, o como estaría, pero mi espera fue en vano, nunca lo volví a ver, ni a escuchar, desde entonces la navidad cambió drásticamente, ya no me emociono, ya no soy feliz, ya ni siquiera recuerdo que existe tal fecha.
Creo que ese acontecimiento me hizo madurar mucho, pero también me hizo sufrir demasiado, ya no recuerdo ese día con tristeza, ni me deprimo ni lloro cada vez que pienso en él, se quedó como un recuerdo y ya, no soy insensible ni nada parecido, simplemente me sobrepuse muy rápido, sólo recuerdo los lindos momentos con él.
¡Feliz Navidad!



